Viernes, 29 Julio 2016 00:00

Política de drogas: Bolivia y el cauce de sus nuevas lógicas

Escrito por *Patricia Chulver Benítez - Acción Semilla
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Política de drogas: Bolivia y el cauce de sus nuevas lógicas Fotografía: Fundación CONSTRUIR - Hechos Imaginarios

Tras el constante llamado de la ONU en Bolivia en favor de mitigar penas y aplicar medidas sustitutivas  a raíz del problema de desproporcionalidad que sufren (sobre todo) mujeres en nuestro sistema penal por sustancias controladas; es inevitable asumir que para enfrentar los problemas de justicia que atraviesa el país, nuevas lógicas se hacen imprescindibles.

Así como las aguas discurren en curso por su cauce, nuevas lógicas se desarrollan a partir de nuestra capacidad cognitiva de afrontar la evolución de los sucesos en el tiempo, mediante la evolución del pensamiento. 

Si se supone que nuestro éxito evolutivo biológico radicó en la capacidad de adaptación de nuestra especie hace aproximadamente seis millones de años en el África oriental, ¿por qué no hemos de suponer que el éxito de la supervivencia de nuestras civilizaciones radique también en la adaptación del pensamiento a su contexto?

Es ahí donde retomo el párrafo primero, recordando que la iniciativa de tomar nuevas lógicas en la justicia relacionadas a género y política de drogas; más que una iniciativa aislada, parece ser inevitablemente parte de un pensamiento colectivo que en la búsqueda y construcción  de una solución a sus problemas estructurales, debe generar constantemente nuevos enfoques en pos de la supervivencia de su sistema.

Pensamiento que comparte una colectividad

La Asamblea General  de Naciones Unidas sobre el problema mundial de drogas 2016 realizada en Abril de este año, fue el epítome de estas “nuevas lógicas” desde su concepción. Llevada a cabo tras la petición en 2012 de los presidentes de Colombia, Guatemala y México a la ONU, UNGASS 2016 se vislumbró como la oportunidad de oro para iniciar un cambio de enfoque en torno la actual situación del mundo con relación a esta problemática.

Con cuatro discursos1 fuertes, la asamblea que en 1998 tuvo como postulado “un mundo libre de drogas”, tenía ahora como enunciado “poner al ser humano en el centro”2.

Estas posturas más la presencia de la sociedad civil en la asamblea, sin duda proyectan avances; sin embargo y examinando al detalle los objetivos de la asamblea, el procedimiento de aprobación de las conclusiones y el documento final; claramente se ve que la oportunidad de oro, no es más que un pequeño escalón en el proceso de flexibilización de las políticas represivas actuales. Proceso que una gran parte de la sociedad civil espera culmine en reforma.

Y fue en la misma Asamblea que el presidente Morales citó en su discurso que: “la guerra contra las drogas ha fracasado”. Recordando la efectividad de su modelo de control social que entre 2011 y 2014  experimentó un 34% de reducción según los mismos informes de la ONU, batiendo récord regional en reducción de cultivos excedentarios.

Hace mención del deterioro en la salud pública, recordando que en dos décadas el número de consumidores había aumentado en un 40%. (Punto importante pues en Bolivia la figura de consumo como tal es aún inexistente). Por último Morales dice que es importante el “incentivo al debate amplio basado en la realidad de cada país”

…Y como diría un buen amigo estratega: El diablo está en el detalle.

Una de las claves para generar nuevos acercamientos es precisamente el debate, pues los nuevos enfoques surgirán a través de que esta, y generaciones venideras pongan en ejercicio la investigación y el debate sobre su realidad nacional; no sólo en relación a la hoja de coca, sino y también en temas relacionados a salud pública, sistema penal y género.

En ese sentido UNGASS 2016 fue un escenario en el que se hizo tangible un sentimiento abstracto surgido de la causalidad y de sus condiciones históricas, y a pesar de que el documento final no refleja las demandas del sector civil (ya que fue elaborado en Viena y por procedimiento fue aprobado antes del debate); fue un escenario cuyas repercusiones dieron  espacio a la auto reflexión para la  modificación de las políticas de drogas en cada país.

Bolivia y las expectativas en torno a su política de drogas

Tras conocer que un 39% de la población carcelaria femenina recluida por Ley 1008 representa más del triple del promedio mundial, se hace evidente que el llamado de ONU es resultado de que las circunstancias exigen una revisión en nuestros códigos y legislación.

Criterios antes inexistentes como “mitigar penas para consumidores” y “aplicar medidas sustitutivas a la cárcel”, son hoy en día opciones para aliviar un sistema penitenciario que de lo contrario solo tiende a la asfixia.

En la actualidad se están revisando tanto la ley 1008 así como otros códigos relacionados, y si bien es difícil saber con exactitud los detalles, se espera que de haber modificaciones tiendan a una solución realista que contemple figuras tanto de consumo como de micro tráfico. A partir de eso esperemos se tome en cuenta algo de lo siguiente:

1.- Diferenciación de consumo (consumidor problemático y no problemático) – se esperaría una  determinación de cantidades realistas para ambas figuras (y según sustancia), que tiendan a la proporcionalidad en vez de propender a la criminalización de usuarios.

2.- Diferenciación entre consumo personal y microtráfico.-  En Bolivia la determinación de la calidad de los consumidores se acostumbra a realizar mediante peritaje, este método no suele ser efectivo pues no establece criterios de clasificación y por tanto tiende a caer en la subjetividad de cada perito. Si por el contrario las cantidades de consumo están bien definidas, (caso de Portugal, donde se contempla que un porte de consumo personal está destinado a cubrir el consumo de 10 días)3 el peritaje resulta irrelevante.

3.-Que se contemple el auto cultivo pues finalmente nuestra propia historia nos ha enseñado que los cultivadores no deben ser criminalizados.

4.- Reconocer que Bolivia al ser un país fundado en la pluralidad, conserva en su  historia el uso de plantas medicinales ancestrales como ayahuasca, san pedro (achuma), y Huilca además de la hoja de coca.

Encontrar (entre otras) estas consideraciones en los nuevos proyectos relacionados a nuestra política de drogas sería sin duda un signo de que quienes las diseñan, han entrado en el cauce evolutivo de las nuevas lógicas. Esperemos  entonces que como sociedad civil encontremos la forma de aportar en el diseño de nuestras políticas públicas a partir de la formación, la investigación y el debate, pues de ello depende que como bolivian@s construyamos la realidad que queremos vivir sin solamente hacer de la política una demanda, sino una fórmula de acción para mejorar la vida de tod@s.

[1] Juan Manuel Santos Calderón – Colombia, Evo Morales – Bolivia, Enrique Peñanieto – Jimmie Morales – Guatemala concordaron en que las políticas actuales son un fracaso, hablaron de incluir la visión de desarrollo, rechazaron de manera común a las intervenciones unilaterales y expresaron estar a favor de que se contemplen los Derechos Humanos.

[2] Cita de las palabras del Presidente Santos de Colombia en su discurso en la Asamblea General de Naciones Unidas.

[3] Estadísticas del gobierno señalan que desde que se sancionó la despenalización del uso y tenencia de drogas, el consumo de Heroína bajó en un 10%

 

Visto 2642 veces Ultima modificación en Miércoles, 03 Agosto 2016 10:15