La ministra de Justicia, Virginia Velasco, dio inicio este viernes a la precumbre Judicial en el departamento de La Paz, e indicó que en esta actividad se recogerá todas las propuestas de las distintas organizaciones sociales, cívicas, vecinales, entre otros, para mejorar la administración de justicia en el país.

La ministra de Justicia, Virginia Velasco, llamó el jueves a la unidad de los bolivianos y de las instituciones para descolonizar y revolucionar la justicia, como para erradicar la corrupción en el sistema judicial, en la inauguración de la precumbre en La Paz.

Se ha producido un nuevo hecho que pone en duda la ecuanimidad con que actúa la justicia y que, sobre todo,  evidencia cómo el Gobierno puede presionar a su favor: el senador opositor Arturo Murillo ha sido condenado a dos años de cárcel por el supuesto uso de una libreta militar falsificada y ahora está en riesgo de suspensión como asambleísta nacional. Aunque ha sido una jueza la que dio la sentencia, no parece ajena  la intromisión gubernamental. No hay un juez que se anime en Bolivia a darle la contra a las autoridades.
Según Del Granado el problema no está en la elección, sino en la selección de candidatos.

El exalcalde paceño y líder del desaparecido Movimiento Sin Miedo Juan del Granado afirma que la convocatoria a un referendo para la reforma judicial, necesario para suprimir eventualmente la elección judicial popular, "abriría la caja de Pandora” porque serviría para reintroducir el tema de la reelección presidencial.

Expertos en la administración de justicia coincidieron en que la injerencia política y la corrupción son la "madre de todos los vicios" para la descomposición judicial. Advirtieron que si el Gobierno no dota de "independencia" al Órgano Judicial no sufrirá ninguna transformación, pese a la cumbre de justicia prevista para el mes de junio.

La ministra de Justicia, Virginia Velasco, identificó a pasantes universitarios de las carreras de derecho y a oficiales de diligencias como uno de los eslabones de la mora procesal en los tribunales ordinarios, porque creen que la justicia “es un negocio” al momento de mostrar un expediente o cumplir un actuado judicial.